En el barrio de Gros, una de las zonas más dinámicas de San Sebastián, existe un edificio que suele llamar la atención de quienes recorren el paseo de Ramón María Lilí. Su autor es el arquitecto navarro Rafael Moneo, uno de los nombres más reconocidos de la arquitectura española contemporánea y premio Premio Pritzker en 1996.

Situado en primera línea del río Urumea, el edificio forma parte de una de las perspectivas urbanas más reconocibles de la ciudad: frente a él se encuentran dos de sus principales hitos culturales, el Hotel María Cristina y el Teatro Victoria Eugenia, con los puentes históricos del río conectando el centro con Gros y la desembocadura del mar al fondo.

Un edificio residencial singular en Gros

El edificio fue promovido mediante una fórmula de construcción en comunidad, un modelo relativamente habitual en algunas promociones residenciales de finales del siglo XX en España. En este sistema, los futuros propietarios participan desde el inicio en el desarrollo del edificio, lo que suele permitir adaptar mejor la distribución de las viviendas.

Su localización en el paseo de Ramón María Lilí resulta especialmente destacada dentro de Gros por varias razones:

  • Primera línea del río Urumea, con vistas abiertas hacia el centro histórico.
  • Gran anchura de la calle, lo que favorece la entrada de luz natural.
  • Perspectiva directa hacia varios puentes urbanos y hacia la desembocadura del río.

Desde este punto de la ciudad se obtiene una de las vistas más características de San Sebastián: la alineación del río, los edificios históricos del centro y el mar al fondo.

Accesos y organización del edificio

Uno de los elementos distintivos del inmueble es la organización de accesos y circulaciones, característica de algunos edificios residenciales de alto nivel construidos en ese periodo.

El portal distribuye varios ascensores que conectan con distintas “manos” o núcleos de viviendas. En algunas unidades existe incluso acceso directo desde el ascensor al interior de la vivienda, una solución pensada para ofrecer mayor privacidad.

Además del acceso principal, el edificio dispone de circulaciones de servicio independientes, que permiten entrar a la zona de cocina y servicio desde otra escalera distinta. Este tipo de organización refleja un modelo doméstico propio de viviendas amplias de finales del siglo XX, donde la zona principal y la zona de servicio estaban claramente diferenciadas.

Viviendas agrupadas dentro del edificio

Dentro del edificio existen ejemplos de viviendas que fueron agrupadas registralmente desde el momento de construcción. En algunos casos, dos pisos contiguos se unieron para formar una única vivienda de mayor superficie.

Una de estas configuraciones reúne aproximadamente:

  • 118 m² correspondientes a la vivienda situada en la esquina del edificio.
  • 70 m² adicionales de otra vivienda contigua.

El resultado es una superficie conjunta cercana a 188 m², distribuida en dos áreas que originalmente eran independientes. Este tipo de agrupación permite distintas posibilidades de uso, ya que las unidades podrían volver a separarse o mantenerse unidas.

Orientación y relación con el entorno urbano

Uno de los aspectos más destacados del edificio es su orientación a varias fachadas, lo que permite vistas en diferentes direcciones de la ciudad.

Desde las viviendas situadas en la esquina se observan:

  • El Hotel María Cristina
  • El Teatro Victoria Eugenia
  • Los puentes sobre el río Urumea
  • La desembocadura del río hacia el mar Cantábrico

La orientación combina sur, oeste y norte, algo poco frecuente en edificios urbanos densos. En una ciudad como San Sebastián, donde la climatología atlántica hace que el sol sea especialmente valorado, esta característica influye notablemente en la percepción espacial de las viviendas.

Distribución interior característica

Las viviendas agrupadas presentan una organización típica de las casas amplias urbanas de finales del siglo XX:

Zona principal

  • Salón en esquina con grandes superficies acristaladas.
  • Dormitorio principal ampliado (resultado de unir dos habitaciones originales).
  • Vestidor y baño integrado.

Zona secundaria

  • Varias habitaciones adicionales.
  • Estancias interiores orientadas a patio.

Zona de servicio

  • Cocina independiente.
  • Dormitorio de servicio.
  • Baño y espacio de almacenamiento.
  • Acceso independiente desde escalera secundaria.

Este esquema refleja un modelo residencial donde la vivienda se estructuraba en tres ámbitos diferenciados: representación, vida privada y servicio doméstico.

Un punto privilegiado en la geografía urbana de San Sebastián

El paseo de Ramón María Lilí se sitúa en un enclave estratégico de la ciudad. Desde este tramo del barrio de Gros se produce uno de los encuentros más reconocibles entre arquitectura, río y paisaje urbano.

La presencia de edificios culturales como el Teatro Victoria Eugenia, hoteles históricos como el Hotel María Cristina y la continuidad visual del río Urumea convierten este lugar en una de las postales urbanas más identificables de San Sebastián.

Dentro de ese contexto, el edificio proyectado por Rafael Moneo forma parte de la arquitectura residencial contemporánea que dialoga con ese paisaje histórico del centro de la ciudad.